jueves, 4 de noviembre de 2010

La vida, la mùsica y tù.

Se escapa, se escapa.
No deseo correr tras ella.
En su ritmo vertiginoso,
ni un solo segundo vuelve atrás.

Lentos sorbos de sabrosura escapan,
pero otros se dejan atrapar.
Tenues caricias las vibraciones,
vienen por ondas auditivas.

Vienen por energías paralelas.
Símiles y no tanto.
Vienen por que se atraen.
Y ya no se pueden desconectar.


Gladys Goldszteyn.

2 comentarios:

Dany Najnsztejn dijo...

Excelente asociacion entre musica y sensualidad, musica y erotismo, el cual esta presente a flor de piel en todo momento. Gracias por este escrito.

G.G.Y.G dijo...

Mùsica, sensualidad, erotìsmo, complementos impresindibles para amar al otro, que es amar la vida; entre muchas otras sensaciones. Son la sal de ella. Jamàs debemos perderlas. Gracias a tì por pasar.